¿Cómo tener más confianza y seguridad en uno mismo?

Claves para tener más confianza y seguridad en uno mismo

¿Te consideras una persona segura de sí misma? ¿O te cuesta enfrentarte a nuevas situaciones, enumerar tus cualidades y tener pensamientos positivos? Es normal sentirse inseguro antes de hacer algo totalmente fuera de tu zona de confort. La falta de experiencia con ella provoca ansiedad, pero es una sensación pasajera.

El problema es cuando la falta de confianza es continua y se extiende a todos los ámbitos de tu vida, lo que te lleva al estancamiento. Las personas que no confían en sí mismas también tienen problemas en el trabajo y en las relaciones, lo que perjudica considerablemente su felicidad diaria.

Si no te sientes seguro de ti mismo en algún momento de tu vida, es hora de que te detengas y reflexiones sobre el motivo.

¿Cómo tener más confianza?

Aunque los factores externos contribuyen a la falta de confianza, el factor más importante es cómo te ves a ti mismo. La opinión que tienes de ti mismo, de tus habilidades y de tu capacidad para conseguir lo que quieres afecta directamente a tu autoestima.

Las personas seguras de sí mismas, como se ha dicho, saben que pueden hacer lo que quieren porque creen en su potencial, aunque tarden años en alcanzar sus objetivos. Las personas que no tienen confianza en sí mismas, en cambio, ni siquiera lo intentan o se rinden rápidamente porque tienen opiniones perjudiciales sobre sí mismas.

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Para tener más confianza en ti mismo, primero tienes que cambiar la imagen que tienes de ti mismo. Al fin y al cabo, todo depende de cómo nos veamos a nosotros mismos y llevemos nuestra vida. A continuación, hemos separado algunos consejos para ayudarle a conseguir ese objetivo.

1. Comprender que nadie es perfecto

Con un poco de reflexión y autocrítica, puedes darte cuenta de que tanta animosidad autodirigida no es necesaria, ya que todas las personas tienen defectos y cometen errores.

Todas las personas intentan hacer lo mejor que pueden con lo que tienen, aunque a veces se comporten con orgullo. Nadie es mejor o peor que nadie, sólo diferente. Por lo tanto, la excesiva preocupación por la perfección no tiene sentido y tampoco es saludable.

2. Valora lo que ya has conseguido

No es raro que las personas deseen tener una vida mejor, un trabajo mejor, una relación mejor, una casa mejor y una personalidad mejor, porque no valoran lo que ya tienen. De este modo, lo que la otra persona tiene o el escenario idealizado en su mente parece más agradable que la realidad.

Deja de querer siempre más y valora lo que ya has conquistado. Busca en tu carrera profesional todos los momentos en los que hiciste un buen trabajo y recibiste reconocimiento por tus acciones.

Haz lo mismo con los demás aspectos de tu vida que crees que pueden mejorar. Es posible que descubra que ya son muy buenos y que su insatisfacción tenga otra explicación.

3. Identifica tus talentos

Para profundizar en el conocimiento de ti mismo, reflexiona sobre tus cualidades y talentos. Haz una lista honesta de tus atributos positivos. La gente tiende a no querer reconocerlos porque les han enseñado que la humildad es más importante.

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Sin embargo, ser consciente de tus cualidades y de lo que haces bien no es ser arrogante. Es un conocimiento necesario para que conduzcas mejor tu vida, tomando decisiones que favorezcan tu personalidad y objetivos, así como valorando lo que eres.

4. Fomentar el diálogo interno positivo

Nunca te sentirás seguro de ti mismo si tienes un diálogo interno negativo. Al fin y al cabo, ¿cómo puedes sentirte bien contigo mismo cuando alguien siempre dice lo contrario? Afortunadamente, tienes la capacidad de modificar tu diálogo interno y convertirlo en una fuente de amor propio y motivación.

Para ello, empieza a pensar en positivo sobre ti mismo. Valora tus logros, elógiate espontáneamente cada día y consuélate cuando cometas errores prometiendo corregirlos en otra ocasión. Trátate como tu mejor amigo en lugar de tu peor enemigo.

5. Practicar una afición

Encuentra una actividad que te apasione. Puede ser la fotografía, la pintura, el deporte, el baile o cualquier otra cosa que te haga feliz. Cuando nos interesa una afición concreta, nos sentimos con más energía en el día a día.

A medida que vayas mejorando en esa afición, pueden surgir interesantes oportunidades profesionales a partir de ella. Además, te sientes más seguro al notar que tus habilidades mejoran.

6. No te compares con los demás

Hacer comparaciones es un hábito perjudicial para la autoestima, pero muy común. Al carecer de confianza en sus propias capacidades y formas de ser, la gente tiende a mirar cómo viven los demás, su vida y hacer comparaciones.

Pero compararse con el vecino no es bueno para la salud mental. Como las personas tienen sus propias características, tienen facilidad para ciertas actividades y situaciones y dificultad en otras. No tiene sentido crear comparaciones en este contexto.

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En su lugar, debes dirigir tu mirada hacia ti mismo y averiguar cómo puedes sacar el máximo partido a tus cualidades y rasgos de personalidad en cada situación.

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